Mujeres de Occidente se capacitan en la gestión comunitaria del agua
La Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica ofreció el curso “Tejiendo redes en la región de Occidente, formando mujeres como gestoras comunitarias del agua”, un espacio que permitió dotar de herramientas básicas a mujeres de los cantones de Sarchí y San Ramón para que se animen a participar de forma activa en los espacios comunitarios que atienden el tema del recurso hídrico.
Según la docente Adriana Muñoz Amores, coordinadora de esta capacitación, por medio del Programa Tejiendo Redes de la Universidad de Costa Rica y en el marco de un taller con la participación de diferentes entes comunitarios, se planteó “la desvinculación de las mujeres en los espacios formales y organizativos con respecto a la gestión de recurso hídrico a pesar que están vinculadas directamente al agua”.
Formación técnica y enfoque de género
Es por ello que se aprovechó este curso para ofrecer conocimiento y herramientas que les permitan a las mujeres desarrollar un rol de liderazgo en este tema. Muñoz explicó que la capacitación fue de aprovechamiento, en donde las participantes dedicaron más de cuarenta horas a temas técnicos para entender la gestión comunal del recurso hídrico y a materias relacionadas con género, con el fin de empoderar a las mujeres para que se atrevan a ser líderes en estos ámbitos.
Según Muñoz, esta fue una gran oportunidad, ya que por medio de la Universidad de Costa Rica se logró certificar a 18 mujeres en un tema vigente e importante para el país.
Transformación social desde las bases comunitarias
Alisson Raquel Alfaro Rojas, vecina de San Ramón y beneficiaria del curso, señaló que esta capacitación fue de mucho provecho ya que “ no solo aprendimos sobre temas relacionados con el agua, sino que también adquirimos conocimientos sobre la importancia de nuestras comunidades, el trabajo colectivo y el papel tan importante que tenemos como mujeres dentro de la sociedad”.
Destacó que los conocimientos recibidos les permiten ser conscientes del esfuerzo, la organización y la responsabilidad que implica garantizar este recurso tan esencial para la vida, así como del valor de la mujer en temas relevantes. “Aprendimos que sí somos capaces de generar cambios, de aportar soluciones y de convertirnos en agentes activas dentro de nuestras comunidades”.
Por su parte, Stefanny Johanna Chavarría Umaña, también vecina de San Ramón, explicó que esta oportunidad no fue solo educación técnica, sino también una herramienta de empoderamiento social y comunitario.
“Este proyecto rompe con la visión tradicional y “masculinizada” de la ingeniería hidráulica, al reconocer el papel fundamental que tienen las mujeres en la gestión y protección del recurso hídrico”.
Aseguró que al capacitar a quienes se encuentran en la primera línea del uso del agua, tanto en el hogar como en la pequeña agricultura, se garantiza que las decisiones tomadas sean más realistas, sostenibles y cercanas a las necesidades de las comunidades.
Chavarría destacó que durante este proceso adquirió un aprendizaje significativo sobre la manera en que históricamente se ha gestionado el agua, lo que le permitió reconocer que el acceso al agua siempre ha sido un tema central para las sociedades y que su administración ha cambiado de acuerdo con las necesidades, los contextos y los desafíos de cada época.
Aseguró que la inclusión de las mujeres en la gestión del agua no es una cuestión de cortesía, sino de eficiencia y equidad. “Las mujeres suelen ser las principales administradoras del agua en el ámbito doméstico, por lo que conocen de primera mano dónde se desperdicia y cómo puede optimizarse su uso”.