UCR celebrará los 45 años de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes

Grettel Rojas Vásquez

Desde 1975 la Universidad de Costa Rica cuenta con un laboratorio natural de 7800 hectáreas que ha generado importantes aportes en investigación. Se trata de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes (RBAMB), administrada por la Sede de Occidente y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAC).

Por ello este miércoles 21 de octubre se realizará el acto oficial de celebración, en el cual se resaltará el aporte que ha brindado esta área protegida a lo largo de estos 45 años, tanto en el cuido de los recursos naturales como en los temas relacionados con la academia.

La celebración, que se trasmitirá a las 10:00 a. m. por medio del Facebook Live de la Universidad de Costa Rica, tendrá como invitado principal al  Dr. Christian Birkel, Director del Observatorio del agua y el cambio global de la UCR, quien ofrecerá la conferencia  denominada “Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes: un sitio rico en recurso hídrico pero susceptible a cambios”.

Según el M.Sc Ismael Guido Granados, Director de la RBAMB, esta conferencia tiene como fin dar a conocer otros recursos con que cuenta la reserva y la importancia de investigar y trascender otras áreas del conocimiento científico.

Destacó que las investigaciones como las del Dr. Birkel son un complemento necesario de otros trabajos realizados sobre temas biológicos o ecológicos. “Es un conocimiento científico, reciente, fresco, que muestra la dinámica natural de los cuerpos de agua en el área protegida y las vulnerabilidades que presenta” explicó.

Destacó que los resultados de estas y otras investigaciones son un motivo fundamental para mantener todos los procesos que se desarrollan en la reserva y para que la Universidad de Costa Rica  continúe impulsando este tipo de acciones y ofreciendo las condiciones que se requieren en infraestructura para recibir investigadores.

Además del acto oficial de celebración, durante los días cercanos a la actividad se estarán compartiendo materiales gráficos, audiovisuales y notas informativas con el fin de dar a conocer los aportes que esta área protegida ha dado a la institución y al país.

Importancia de la REBAMB y de su administración compartida

Guido destaca que en estos 45 años de existencia es importante resaltar el trabajo conjunto entre dos instituciones públicas, que han unido esfuerzos para que el proceso de conservación sea todo un éxito.  “Un aporte muy particular de la reserva es que representa un modelo único de administración de un área protegida en el país, porque si bien hay otros casos, es el único en el que está inmerso una universidad pública junto con el SINAC y esto  ha trascendido los 45 años de existencia”  aseguró.

Destacó que está área protegida es parte importante del proceso de regionalización de la Universidad de Costa Rica, proceso que dio inicio hace 52 años con la creación de la Sede de Occidente.

Explicó que más allá del manejo, en la reserva se desarrollan las tres actividades sustantivas de la UCR. La docencia se ha ofrecido por medio de la atención de grupos con fines académicos ya sea por giras o que van al área a recibir cursos, la investigación es el pilar que más se ha desarrollado, generando 280 publicaciones de profesionales nacionales y extranjeros y la acción social por medio de cursos libres que dan a conocer los recursos con los que se cuentan y del TCU denominado Educación Ambiental en el Área de Amortiguamiento de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes, que impacta a las comunidades vecinas.

A los largo de estos 45 años se pueden identificar otros aportes en la reserva como la conservación de uno de los últimos reductos prístinos de bosque pluvial premontano y toda su biodiversidad, zona de vida que estaba principalmente representada en el Valle Central y que se ha visto muy reducida por el desarrollo urbanístico en la región. Además de los aportes relacionados a servicios ecosistémicos, producción de agua, regulación de temperatura, protección del suelo, entre otros.

De esta forma, la reserva se puede considerar como el laboratorio natural más grande al que tiene acceso la UCR, que ha sido un centro de conservación de los recursos naturales, de desarrollo de investigaciones y de generación de conocimiento para la institución, para otras universidades aliadas nacionales y extranjeras y para el país en general.