Rescatan danta del Parque Nacional Corcovado

Rescatan danta del Parque Nacional Corcovado

Un equipo interinstitucional compuesto por profesionales de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica, de la Escuela de Veterinaria y del Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre  (IMCOVIS) de la Universidad Nacional y del Área de Conservación Osa, se dio a la tarea de rescatar una danta en el Parque Nacional Corcovado.

La danta, una hembra adulta, tenía un collar que se le instaló años atrás, como parte de una investigación realizada por la estudiante estadounidense Kendra Bauer, el cual nunca fue removido y conforme pasaba el tiempo se convirtió en una amenaza para la salud del animal.

Según el M.Sc. Ronal Sánchez, profesor de la Sede de Occidente y quien fue parte del equipo de rescate, el Área de Conservación Osa planteó la solicitud de llevar a cabo este trabajo al ICOMVIS, ya que existía preocupación por la salud de este ejemplar por parte de funcionarios, guías locales y turistas que visitaban el parque.

De esta forma, el Dr. Eduardo Carrillo, director del ICOMVIS montó la estrategia para llevar a cabo el rescate y conformó un equipo con el conocimiento técnico y veterinario para desarrollarlo.

Según Sánchez el trabajo no fue sencillo, ya que no se contaba con datos para ubicar a la danta, entonces procedieron a buscar apoyo en guías locales y turistas, a quienes solicitó estar alertas en sus recorridos.

El primer día de la expedición identificaron tres ejemplares de esta especie, pero ninguno de ellos era el que se buscaba. Al siguiente día, un guía observador de aves les dio una pista acerca del animal, y de esta forma, después de 11 horas de espera y de búsqueda lograron capturarla.

“Era una hembra, logramos capturarla usando dardos con droga para dormirla, aproximadamente 45 minutos después de suministrar la droga pudimos cortar el collar y hacer curaciones de algunos infecciones causadas por los tornillos del collar”. Además, el equipo veterinario aprovechó para curar al animal de males como las garrapatas y otros problemas que presentan.

Según Sánchez, este trabajo fue muy satisfactorio ya que  esta es  una especie reducida, con una  tasa de reproducción baja “la pérdida de un ejemplar, en este caso de una hembra, representa perder en el tiempo una cantidad de dantas importantes”.

Además, señaló que esta especie tiene un valor incalculable ya que es una de las especies emblema en Corcovado, en donde parte de su visitación incluye la observación de dantas. “Es difícil saber cuanto valor tiene para la gente visitar Corcovado y ver una danta, para nosotros además de la conservación, tiene un gran valor desde el punto de vista de visitación y también desde el punto de vista de investigación”.

Investigación abandonada

El collar que tenía esta danta era parte de una investigación que realizó la estudiante estadounidense Kendra Bauer, quien colocó el dispositivo con un radiotransmisor a 12 animales ejemplares de esta especie.

A pesar de no contar con el dato exacto sobre la fecha de instalación de los collares, se conoció por medio de una nota publicada en el Semanario Universidad el martes 9 de junio del 2009 y  escrita por el periodista Eduardo Ramírez, que  la investigadora retiró los dispositivos entre el 22 y el 27 de abril de 2009, pero se supone no tuvo tiempo de retirar todos los collares.

El retiro de este dispositivo se llevó a cabo gracias a una solicitud que se le planteó a la estudiante, meses después de que abandonara su proyecto, a raíz de la preocupación y de la denuncia de asociaciones comunales, de ACOSA y de otros entes cercanos al Parque Nacional Corcovado ya que el collar representaba un peligro ante el crecimiento de las dantas.

La controversia que causó esta investigación fue ampliamente denunciada por el periodista Eduardo Ramírez en el Semanario Universidad, en sus ediciones  del 12 de mayo de 2009 y del 9 de junio del mismo año.