Mejía Godoy pidió borrar las fronteras que ponen los políticos

Grettel Rojas Vásquez

Entre canciones y anécdotas, en un ambiente relajado Carlos Mejía Godoy, cantautor nicaragüense compartió con la comunidad universitaria de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica. En el escenario lo acompañaron Dionisio Cabal Antillón, cantautor costarricense y el guitarrista Carlos Monge, ambos del grupo La Cruceta.

En la  actividad, que se realizó en el marco de la Sema de Integración Humanística, los cantautores  interpretaron una selección de sus producciones y conversaron acerca de la humanidad, sus costumbres, los derechos humanos, la libertad y la situación que vive Nicaragua.

Mejía dijo a los presentes que “si somos sensibles a los problemas de la humanidad, en ese sentido nos vamos formando como personas integrales que nuestra sociedad necesita”. Destacó que los músicos tienen una responsabilidad con la sociedad en que viven y que su vida debe ser consecuente con la letra y la música de sus canciones.

Entre sus interpretaciones los artistas deleitaron al público con canciones como “Son tus perfumes de mujer”, “Quincho Barrilete”, “Nicaragua Nicaragüita” y “Misa Campesina”, esta última dedicada a la Iglesia Católica de Nicaragua, que según Mejía, han dado la cara en el conflicto que vive el país hermano .

Además,  interpretaron  “Soy Alvarito Conrado”, tema que compuso en memoria del joven estudiante Alvaro Conrado (de 15 años), quien fue asesinado mientras ayudaba a otros jóvenes llevándoles víveres en las protestas realizadas en abril de 2018.

“En Nicaragua a partir de abril 18 del año pasado se está escribiendo una nueva historia, impulsada por los chavalos revolucionarios, que son jóvenes universitarios como ustedes, que empezaron a romper ese silencio, esa modorra en la que nos encontrábamos. Una de  esas víctimas se llama Alvarito Conrado, un ejemplo del cristiano solidario como el buen samaritano, llevó agua a los estudiantes de la universidad y una bala le atravesó la garganta”, aseguró.

Mejía dejó su país desde agosto de 2018 y ha estado viviendo en Costa Rica y Estados Unidos, agradeció al pueblo costarricense las muestras de cariño “yo vengo de Nicaragua y me siento conmovido por este torrente de solidaridad que ustedes nos expresan. Los políticos tratan de remarcar las fronteras y a nosotros nos toca borrarlas.”