Colegios nocturnos de Naranjo y Palmares participaron en el proyecto EFL Multimodal Communicative Club

Grettel Rojas Vásquez

Recientemente quince jóvenes, estudiantes de los colegios nocturnos de Palmares y Naranjo, recibieron certificados de participación del proyecto “EFL Multimodal Communicative Club” una iniciativa desarrollada desde Indiana University Bloomington bajo la coordinación de la profesora Farida Pawan y de Nathalia Ramírez Casalvolone, profesora de la Sede de Occidente que cursa sus estudios doctorales en dicha institución.

Este proyecto, financiado por la Embajada de Estados Unidos, contó con la colaboración de docentes del Colegio de Naranjo, del Centro Espiral Mana y de la Sección de Inglés de la  Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica.

Según Nathalia Ramírez, el objetivo  principal era crear un ambiente de confianza para que las estudiantes perdieran el miedo a  comunicarse en el idioma inglés, motivarlas para que se sintieran seguras y mejorar de esta forma el proceso enseñanza aprendizaje.

Explicó que el proyecto, que tuvo una duración de un año, se ofreció de forma híbrida, ya que  se combinaron clases presenciales tanto con las docentes encargadas como con los profesores colaboradores, así como muchas sesiones en línea con la ayuda de la tecnología.

Ramírez explicó que la metodología utilizada se enfocó en  la solución de problemas, de manera que las clases se contextualizaron a las necesidades, entorno e intereses de las jóvenes, “estábamos buscando tener un proceso de comunicación auténtico que  ellas en algún  momento lo pudieran usar porque se relaciona con sus entornos”.

Destacó que por medio de la enseñanza informal quisieron ofrecerle a las participantes las herramientas para que, por medio de la tecnología,  ellas fueran capaces de estudiar solas.

María Griseth Carvajal, del Colegio Nocturno de Naranjo, fue una de las beneficiarias del proyecto, ella expresó un  agradecimiento a los profesores que participaron y aseguró que uno de los aprendizajes más significativos fue el de perder el miedo “aprendí a confiar en mí, gracias por estar aquí, por confiar en nosotras, en que podemos aprender y en que somos capaces de desarrollarnos en todos los campos de la vida”.

El Mág. Roy Gamboa, profesor de la Sede de Occidente, quien ofreció un taller de pronunciación en conjunto con la profesora Luz Marina Vásquez (también de la Sede), destacó que en este programa es muy destacable la relación humana, eso le da significado a lo que estamos haciendo y mejora el aprendizaje.

La profesora Farida Pawan, responsable del proyecto,  cuenta con una vasta experiencia en la formación profesional de educadores en la enseñanza del inglés y en el desarrollo de proyectos que tienen como fin capacitar a personas en condiciones de vulnerabilidad. Ella destacó que el trabajo desarrollado con estas estudiantes costarricenses demostró el gran entusiasmo que tienen estas jóvenes por aprender y el compromiso de los docentes por enseñar. Aseguró que fue una relación en la que tanto docentes como beneficiarias hicieron un gran esfuerzo e invirtieron en un proyecto que dio sus frutos.

Señaló que esperan continuar con esta iniciativa, que ya la presentaron nuevamente en la Embajada de Estados Unidos. En esta nueva edición se pretende trabajar con mujeres y hombres del Colegio Nocturno de Naranjo y se contará con la colaboración del la carrera Enseñanza del Inglés de la Sede Occidente.

Trabajo de investigación

Este proyecto también será parte de la investigación que está realizando la profesora Nathalia Ramírez como tesis de doctorado. “Voy a basar mi tesis en este club y en este contexto, el proyecto está en sus inicios, hemos estado viendo qué surge a la hora de aplicar estas iniciativas y ya tenemos varios intereses”. En cuanto a las líneas de investigación, destacó que están valorando lo que sucede cuando se aplica la educación informal y la tecnología en el aprendizaje.

También destacó que se va a usar el foto voz como estrategia de investigación, que es una metodología utilizada para mostrar, por medio de imágenes, las necesidades de las comunidades. De esta forma, el participante tiene un rol y es el de comunicar sus vidas y lo que pasa en sus comunidades,  lo que lo convierte en una fuente participativa que realiza un trabajo en conjunto con el investigador.